LA LIBERTAD NO SE PIDE, SE PELEA

Don Jumento comparte con ustedes una galería fotográfica tomada durante El Segundo Encuentro Internacional de Liberadoras y Liberadores de la Madre Tierra, llevado a cabo del 28 de junio al 1 de julio de 2018, convocado por algunos pueblos Nasa del Norte del Cauca, Colombia.

Pasado un año del Primer Encuentro, y cumplidos los siete puntos de la agenda de trabajo concertada, con dos grandes acciones: la Marcha de la comida y la Escuela política de la liberación, las comunidades Nasa del Norte del Cauca para este Segundo Encuentro invitaron a todas las gentes organizadas, e interesadas en desarticular las prácticas capitalistas, fundamentadas en el despojo de tierras, las violencias de género, de clase y racistas, y la exclusión de un modelo económico que sistemáticamente aumenta los privilegios de los reducidos sectores privilegiados y empobrece a todos los pueblos.

El Encuentro no solo se convirtió en un escenario de articulación e intercambio de experiencias de lucha, sino, sobre todo, en un espacio colectivo y autónomo para la creación de una agenda concertada de trabajo comunitario, a partir del quehacer cotidiano y práctico de las gentes participantes.

Las actividades propuestas por las comunidades Nasa del Norte del Cauca se articularon en cuatro momentos transversales: 1. Minga de corte del monocultivo de caña de azúcar; Minga de siembra para la recuperación de tierras; y Minga para la preparación del alimento. 2. Reconocimiento y socialización de todos los procesos participantes. 3. Contextualización de las luchas desde una mirada ancestral de las comunidades Nasa del Norte del Cauca. 4. Discusión, creación y concreción de una agenda concertada de trabajo para desarrollar durante un año.

En el Norte del Cauca hacen un llamado a todas las colectividades a fortalecer comunitariamente la liberación de nuestras mentes, corazones y de la Madre Tierra. Sabemos que hoy a nivel nacional no solo existen monocultivos de los grandes Ingenios, sino que también han procurado el monocultivo de nuestras mentes y quehaceres. El monocultivo de la indiferencia, del odio y el rencor, es consecuencia también del desarrollo desalmado de un sistema económico desequilibrado.

Es indispensable mencionar que hace unos pocos días se conoció un panfleto en el que amenazaban de muerte a varios comuneros liberadores de la Madre Tierra, comunicadores comunitarios y a la organización Cxhab Wala Kiwe en general. El contexto nacional de asesinatos reiterados y sistemáticos de líderes y lideresas sociales hace visible la distancia corta que hay entre la amenaza y la consumación del hecho. Es fundamental que la sociedad en general reconozca por fin que existen relaciones directas entre las amenazas sobre los procesos populares, sus territorios y los intereses económicos y políticos que tienen algunos empresarios y sectores sociales.

*SEBASTIÁN MONTAÑEZ CIFUENTES

**MAURICIO MEJÍA MUÑOZ

*Fotógrafos Colectivo Don Jumento